Cada uno se propuso construir un texto que diera cuenta de su aprendizaje, su mejor logro en este taller, y ahora, "al volver la vista atrás -dijera Machado- se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar..." Y eso es así de cierto: tanto, que nos atrevemos desde acá a pedir que vuelvan ahora, antes de que se borren sus huellas, a recordar lo vivido alrededor de este trabajo.
Todo lo que se recuerde viene a cuento: las horas, las luces, los nervios, las esperas, las postergaciones, la preocupación, el desgano, los otros actores, los ayudantes y los obstaculizadores, las máquinas y los saberes técnicos, los dedos, la cabeza, los dolores y el placer del texto terminado. Cuando decimos todo, estamos pensando en un texto minucioso, prolijo, elaborado con el sabor que le imprime el ser obra de cada uno, con todo ese cansancio que ahora devino historia, con el triunfo de quien tiene una historia que contar.
Queremos leer la vida que late detrás de cada texto, sus pormenores y su futuro: queremos leerlos.
Esperamos de cada uno un texto pegado a modo de comentario pero vivido con la plenitud de la obra completa. No resúmenes, no recortes: memoria.
¡Qué título profe!
ResponderEliminarPor mi parte, debo decirte que me has asignado una de las tareas más díficiles del año: la de la historia personal.
Es como sentarse en el sillón del terapeuta y deber superar el problema más terrible: la primera frase.
Siempre las primeridades son complicadas. El desconocimiento, el miedo y las dudas que generan las primeras clases son comunes, pero inevitables.
Imaginé textos de otra manera, no lo sé. Nunca imaginé una profesora de letras, con todo lo que eso implica. La voz suave pero firme de María Antonieta intentando hacernos entender a todos, los secretos presentes en cada lectura, en cada frase, será inolvidable. Tampoco imaginé a Walter, un ayudante tan decidido a ayudar, tan puntilloso y delicado en su labor con sus palabras siempre tan exactas. Menos pensé en la frescura de Marien, en la facilidad que tiene para indignarse con cuestiones que en las charlas de clases no se ven, pero que ella hace que nos lleguen al corazón. Ni siquiera imaginé a alguien tan paciente y sensible como Ceci, con la sonrisa siempre al frente, a pesar de todo... Un gran ejemplo nos dejó casi sin querer, cuando se fue diciendo "voy a volver". Y lo hizo.
No los imaginé. Y a pesar de los desacuerdos, de los entredichos, de los trabajos mal hechos o vueltos a hacer una y mil veces, todo comienza a dar sus frutos.
El recorrido por los textos es, sin dudas, un recorrido por parte de la historia de la humanidad. Pero eso lo sé ahora, porque un lento y trabajoso proceso me llevo a descubrirlo. Sin embargo será difícil a partir de este momento empezar a leer un libro sin tener idea del contexto, o de la vida del autor. Eso seguro.
Lo que me ayudó a entender ésta materia es cuanto más díficil es el camino, más enseñanzas quedan. Y tal vez, eso es lo que vale.
Me quedo con algo que me dijo Walter la última vez que nos vimos: "Lo importante es tener QUÉ decir. Después el CÓMO, será cuestión de práctica".
Creo que todos nos hemos llevado un qué. Y seguiremos aprendiendo cómo decirlo con el tiempo, a los porrazos. Pero lo haremos.
Y me atrevo a contradecir a María Antonieta, porque creo que no se van a borrar nuestras huellas. Es imposible si todos nos llevamos algo de esto...
Que así sea.
Cariños, Vicky
PD: NO ME GUSTAN LAS DESPEDIDAS!
Bueno, por dónde empezar... creo que sería correcto el que voy a tomar jaja.
ResponderEliminarCuando entre a la cátedra de textos, ya había pasado por varias materias en la semana, y pense que sería igual que las demás, como siempre les comenté a María Antonieta, Walter, Marien y Ceci, una educación donde el profesor tiene el "saber" y nosotros (los alumnos) tenemos que tomar esa sabiduría. En el colegio siempre me habían dicho una y mil veces que en la facultad eras un número, ningún profesor se iba a preocupar por vos y que había que dar gracias a Dios (iba a colegio católico) si alguno se acordaba de tu nombre o apellido.
Sin embargo, al entrar al taller, me sorprendió que nos preguntaran los nombres y que contáramos algo sobre nosotros. Los días pasaron y luego de un par de semanas, al llegar hasta la puerta del taller, me crucé con María Antonieta y Walter que me dijeron "Hola Bruno".
El año que pase con ustedes me hizo dar cuenta que la facultad puede ser distinta, que siempre hay alguien que marca una diferencia y eso es bueno.
En lo que respecta a lo que aprendí, concuerdo con Vicky en decir que antes, leía los textos como si fuera algo que se le ocurrió al autor porque sí, y a lo largo del año aprendí que nada es porque sí, siempre hay un porque. Ahora, cada vez que leo un texto, me es imposbile no tratar de relacionar lo que escribió con la época en que lo hizo y su biografía. Además aprendí a escribir mejor (un poquito por lo menos). Sin embargo, lo que más rescato de la cátedra es el grupo humano que conforman María Antonieta, Walter, Ceci y Marien, siempre atentos ante cualquier problema o duda que se nos presentara y que siempre estuvieron presentes para lo que fuere.
Muchas gracias por todo!!!
PD: Me gustaría que esto mismo lo pudieramos decir en el taller así nos vemos la cara y no frente a la compu.
Es interesante lo que proponés, Bruno, de manera que si les parece bien, dejamos este tema para el encuentro presencial y acá ponemos la memoria -muuuuuy detallada- del proceso de escritura del Trabajo final.
ResponderEliminar¿Las notas? ¿Cuándo las publicás?
ResponderEliminarHola ! Bueno, no sólo voy a dejar mi memoria del trabajo final si no también, desobedeciendo a María Antonieta, voy a decir lo que me dejó el Taller.
ResponderEliminarCon respecto a la clase la palabra que la define es: especial. Ma. Antonieta, Walter, Marien y Ceci... el combo idea ! Son dos horas y media de la mañana, super mañana! de un viernes (algunos deben pensar que es un bajón). Pero al contrario, es un tiempo que dedicamos a disfrutar, que uno siente que es uno, que nos podemos expresar con igualdad, confianza, seguridad y libertad.
Al igual que Bruno me sorprendí cuando me llamaron por mi nombre en la segunda clase; y no como otras veces por el apellido o aquellos que buscan las cabezas a ver quién la levanta más alto (siempre me pasaban ausente jaja). Otra cosa qu eme llamó la atención fue la entrega permanenete de los trabajos hechos en clase, es mucho más fácil así ! asi uno puede saber cómo está llevando la materia.
Tengo que admitir que me cuesta horrores levantarme a la mañana. Tengo a mis compañeros de testigo que escucharon la conversación que mantuve con Maria Antonieta el día del parcial (verguenzaa !). Haciendo un paréntesis gigante, no me va a alcanzar la "carrera" -a la Profe no le gusta esa palabra, porque pareciera que corrieramos, pero como soy desobediente la uso igual jaja- para agradecer ese llamado !
Cerrando los paréntesis eternos que hago y cortando todas las ramas que armé con éste comentario, del trabajo final tengo que decir que me gustó la idea, me gustaría conocer el de los demás así no me quedo sólo con un tema y sólo con una mirada, la propia.
Al principio pensé que sería un poco denso, después lo abandoné unos días y cuando empecé a hacerlo de verdad no paré hasta terminarlo. Mi tema fue la Soledad, y me dí cuenta que hay muchas mas soledades que la de los corazones rotos!
Sin más que decir, me retiro. Un beso y un abrazo enorme para todos, espero verlos pronto!
Camila
Sinceramente entendí una cosa de la consigna, pero veo que todos escribieron sobre otra. Mi prudiucción es la siguiente:
ResponderEliminarEl final de la primera etapa
El trabajo no fue producido con demasiada anterioridad, solo unos tres días. Bastó para volver locos a quienes estaban a mi alrededor y podían brindarme ayuda.
El hecho de empezar tardíamente a elaborar el producto final de la materia fue un gran problema. Trabajando a contrarreloj todo se hacía más pesado, todo preocupaba más y quitaba las ganas de seguir, pero no había más opción que continuar.
Las dificultades del principio (el no saber cómo empezar ni por dónde) lograna el desgano, en varias oportunidades dolor de cabeza y mal humor. Con la orientación suficiente todo fue un poco más leve, aunque nada fácil.
El día previo a la entrega final pareció el peor. Los últimos retoques fueron la noche anterior, con la incertidumbre de no saber cuál sería el resultado, pero con la esperanza de que quien tenga que corregirlo quede conforme con aquello que tanto había costado.
Los nervios comenzaron la mañana del día final, esa sensación que logró retorcijarme el estómago. La espera fue peor aún: comenzó en el momento en que terminó la clase y se debían entregar los trabajos, hasta el jueves siguiente en que fueron publicados los resultados. Casi una semana de preocupación, espera, incertidumbre, hasta saber qué había pasado finalmente.
Volvería a realizar el trabajo exactamente del mismo modo, solo que ocn mayor anticipación, ya que demandó más tiempo del esperado y eso llevó a la postergación de otras cuestiones.
La oscuridad del último día permitido brindó la plena satisfacción de haber culminado el trabajo que tanto logró desvelarme.
MMM VA DE NUEVO:
ResponderEliminarMi trabajo final es sobre la soledad. Tal vez sea un tema gastado pero no por eso menos interesante.
La idea al era hablar sobre las caras de la soledad. Y salió lo que salió.
Al principio estaba perdida y rehacer la presentación varias veces hizo que perdiera bastante las esperanzas. Pero con un poco de ayuda me organicé y empecé a escribir. Me tiraron la odea de los subtítulos y eso me permitió acomodarme bastante.
El cuento me salió de adentro, sin pensarlo. Esas historias que por alguna razón quieren ser contadas. Y hasta tenía música.
Estaba preocupada en medio del trabajo porque pensaba que no iba a cumplir con las expectativas. Pero la ayuda me dijo que haga un trabajo para mí. Y así fue.
Veremos que pasa a partir de ahora.
Vicky
Superación personal en la literatura académica
ResponderEliminarNo fue fácil. ¿Qué es una revista digital? ¿Qué elijo?
Algún tema significativo para mí. Algo por lo cuál yo misma tenga que salir a hablar, complementándolo con los pilares más importantes de mi vida; mi familia, mi madre y mi abuela.
Estas mujeres fueron mi principal inspiración en el momento de escribir; al querer entrelazar una historia triste, la pobreza espiritual, la grandeza de las almas, los pueblos pobres, el amor, la vida, todo.
La escritura entonces me fue bastante simple, sentarme por las mañanas al lado de la ventana (la famosa ventana, la de la postal), un cenicero lleno y hojas tiradas en el suelo al final de la tarde, fueron las mejores evidencias de un trabajo genial, del cuál disfruté mucho.
Aunque, no está de más decir, lo mas difícil en la parte de la escritura fue pensar en la aprobación,”académicamente correcto”, ¿Cómo escribir desde la mente algo que solo grita el corazón?, luego de un año de tropiezos con la materia.
¡Un blog! ¿Qué es eso?, celular en mano.
-¡Valentina voy a tu casa ya ayúdame a diagramar el trabajo final!-
Y así fue, aquí estamos, todo listo, un par de imágenes que me deslumbraron, decoraron la tapa de mi revista, queriendo expresar en ella la verdadera riqueza en lo que todos llaman “La verdadera pobreza”.Gente de Bolivia festejando el cumpleaños de su Pachamama. La grandeza que expresa esta gente retira todo prejuicio acerca de la pobreza de los seres humanos, así que comencemos a buscarla en otro lado, en otros corazones.
Esta es la pequeña reseña del procedimiento de mi trabajo, corta y rápida, por que mi tiempo en este momento se encuentra sacudiéndome
Gracias por todo, compañeros.
Luisina
Bueno, al igual que varios confundí lo que había que escribir, igualmente no me arrepiento de haberlo hecho :P
ResponderEliminarBuenos, a la hora de hacer el trabajo pensé que iba a ser un poco pesado, más que nada por el hecho de realizarlo al estilo de página web ya que el diseño me dificultó un poco la tarea.
Sin embargo, una vez que comencé a escribir, el tema me fue atrapando, hasta llegar al punto de tener que borrar líneas por superar el límite establecido.
De las tres partes en las que se dividía el trabajo, disfruté más con la producción del texto ficcional, ya que tuve más libertad en cantidad de caractéres y de imaginación.
Creo que el trabajo fue muy positivo porque fue una ayuda para comenzar a resumir mejor los textos (cosa que generalmente me cuesta) y por otro lado, me disgustó el hecho de que el tema que elegí (la discriminación) continué realizandose en la sociedad.
Un abrazo grande a todos y nos vemos este viernes!!!!!!!!
Qué poco cuentan... Uno se queda con ganas de saber más: las decisiones que tomaron, los miedos, las inseguridades, las veces que tuvieron que borrar y empezar de nuevo, cuando se sintieron satisfechos por cada idea gestada o por cada texto terminado, las últimas horas, las complicaciones que seguramente les presentó el diseño, las ayudas, el alivio que sintieron cada vez que salió algo que parecía no tomar cuerpo. Todo, o casi.
ResponderEliminarWalter.
mmm... la pregunta principal es como empezar a hablar de un trabajo que lejos de provocar un sentimiento claro fue el punto de partida y de encuentro de incontables emociones contradictorias, que se enfrentaron hasta el último momento.
ResponderEliminarPrimero, una vez superados los obstáculos de las herramientas de diseño del Word (a las cuáles pude ""dominar" gracias a la mano salvadora de mi hermana Micaela) y concluidos cada uno de los textos pedidos en las consignas, para los cuáles en principio parecía no existir la imaginación y creatividad suficientes. Después la sensación de satisfacción al saberlo todo hecho y tenerlo en las manos listo para la entrega. Teniendo la certeza, aunque fuese remota, de aprobarlo, para concluir el año con broche de oro.
En contrapartida, 10 días más tarde la desagradable noticia de tener que ir a recuperatorio, acompañado de tristeza y, en cierto medida, enojo (para ser completamente sincera). Sin embargo, una vez culminada la etapa de autocompasión, releer lo escrito y encontrar líneas llenas de errores e impresiciones, y reconocer todos sus puntos pobres(menos el cuento, que sigo sosteniendo lo volveria a poner tal cuál está ahora sin cambiarle una coma jaja).
En conclusión, el trabajo fue, para mi, una mezcla de cosas, positivas y negativas. De todo se aprende, se construye. Y en ese sentido, estoy contenta de haberlo hecho.
Bueno espero haber respondido a lo que se nos pidió, aunque al leer lo publicado por mis compañeros, se ve mucha diversidad en las interpretaciones que cada uno hizo (algo que no deja de ser siempre bien recibido según mi humilde opinión).
Un saludo para todos, nos vemos el viernes!
Soledad
Cuando dieron la consigna del último trabajo final, y dados los temas que podíamos desarrollar, me hizo pensar en dos de ellos, uno el tema de la solidaridad y el otro la soledad. Pero decidí volcarme hacia el lado de la soledad ya que fue lo que más sentí este primer año nuevo para mi, donde tenía que afrontar situaciones sola, manejarme sola, ir a comprar la comida y demás cosas que uno hace cuando se independiza.
ResponderEliminarEntonces comencé a escribir, solo los ruidos de afuera y yo estamos ahí, en mi habitación, donde para el desarrollo del cuento me base pensando en como me sentía cuando estaba sola en el departamento, como uno de los fundamentos principales a demás de otros. Y para ello recordé aquellos gratos momentos donde íbamos con mi familia a la casa de Playa Unión, y yo me iba a camiar por la playa, descalza, y sentía lo que expreso el cuento. Era hermoso, escuchar el sonido de las olas al romper, los pájaros.
En relación al texto central fue lo que más se me complicó, pero con la ayuda de Walter orientándome y luego de la corrección de María Antonieta, pude entender y lograr hacer lo pedido.
Una vez ya terminado se lo mostré a mi abuela y a mi mamá, ya que a las dos les encanta la lectura, y más si es proveniente de su nieta o de su hija, donde después las dos me dieron un par de consejos para que quede mejor.
Otra de las cosas que se me complicó fue la diagramación en Word, menos mal que tengo a mi querido hermano que pudo darme una mano y llegué. Ya tenía todo, pero en la computadora. Me faltaba imprimirlo, y como era el día de la Plata no encontraba ningún lugar de impresión abierto, el más cerca de casa estaba cerrado, hasta que por fin, después de unas 20 cuadras de caminata encontré uno, y pude imprimirlo, eso si, reconozco que al último día a las apuradas estuve, pero de los errores se aprende.
Y así fue como hice mi trabajo, creo que me llevó dos semanas, ya que también tenía otros para hacer de otras materias y los tiempos no me daban hasta que supe organizarme.
Este trabajo me gustó realizarlo, ya que me hacia recordar a viejos tiempos hermosos de mi adolescencia, tomando a la soledad como algo positivo, me hizo pensar mucho en mi familia, nose por qué, pero si.
Abrazos, Magalí
Todo un proceso completo.
ResponderEliminarLuego de que Ma Antonieta diera la consigna del trabajo final, recuerdo varias caras de mis compañeros desconformes con la idea de que había que hacer las producciones en formato de una página Web. Entre ellos también estaba yo, ya que me puse a pensar en mis malas experiencias con las tecnologías. Pero, pronto decidí dejar de preocuparme por el formato hasta los días próximos a la entrega de la fecha y aposté a pensar a mi criterio en lo más importante, cuál iba a ser el tema sobre el que iba a desplegar muchas de las cosas aprendidas durante todo el año en el Taller de Comprensión y Producción de Textos.
No era tarea fácil, así que luego de leer en mi casa tranquilo los temas que se podían seleccionar, lo pensé un largo rato y resolví elegir la discriminación, una cuestión que se puede ver en el día a día; y eso fue lo que trate de ir percibiendo a lo largo de las dos semanas que fui haciendo el trabajo. Fui observando la ciudad, lugares por los que paso siempre, los medios de comunicación, mis actitudes y las de mi entorno, entre otras cosas que se relacionaban con en el tema elegido. Quería sentirme dentro del trabajo y que sea algo diferente a lo normal. Siempre trate de buscarles nuevas aristas al tema, ya que fue muy repetitivo y adoptado en el último tiempo.
De esta manera, los primeros días me informe, me interioricé sobre la cuestión y comenzaron a rondar en mi cabeza diferentes ideas para poder arrancar con la producción. Busque entre el papelerío de mi pieza los diferentes cuentos leídos durante la cursada y empecé a ver cuales eran los que me servían y en última instancia cuáles iban a formar parte de mi trabajo.
Después de realizar la “busqueda” me senté a escribir, me costo mucho empezar con el primer párrafo de la presentación, pero cuando me quise acordar me había pasado más de 1000 caracteres. Por esto hice una de mis consultas a Marien, que me recomendó que lo acorte para que entrase entre los parámetros pedidos por la Cátedra. Fue complicado achicarlo, ya que a veces cuando se escribe luego cuesta empezar a “podar” algunas partes del texto. Creo que fue el que más me costó, ya que era el primero y quise poner todo lo que sabía en él, por ahí olvidándome que me faltaban dos más.
Estaba contento con lo que iba haciendo, durante las dos semanas siempre me encontré pendiente del trabajo, quería terminarlo con buenos resultados. Principalmente que me gustase a mi y luego ver la opinión del resto.
Seguí con el texto central, que me hizo recordar luego de llevar adelante la revisión de cada cuento seleccionado, en los distintos debates que se habían dado a lo largo del año en las clases de Textos. Cada vez que pensaba en la cantidad de caracteres veía como un número infinito el 5000, pero nunca se me ocurrió mirar cuantos llevaba, a medida que iba desarrollando el texto. Sentí que no iba a llegar, que no podía escribir tanto sobre un solo tema, pero cuando ya terminado el texto informativo-descriptivo observe la cantidad de caracteres, estaba dentro de las líneas pedidas por Ma Antonieta, así que lo único que hice luego fue revisar. Suena sencillo, pero quizás una de las tareas más complicadas y por esto fue que a diferencia de otras veces, decidí pedir ayuda. Necesitaba ver que opinaban los demás. Gracias a ellos indudablemente pude obtener un mejor resultado final.
En último lugar, el cuentito fue el que menos me costó, ya que tenía la idea fija en la cabeza y plasmarlo en la hoja me resultó más fácil que los demás.
ResponderEliminarEn fin, empecé asustado, pensando que no lo iba a poder lograr, pero entre medio pasaron muchas cosas que me hicieron dar cuenta de que iba a llegar. Con la ayuda de Walter y Marien a partir de mis consultas pude resolver muchas cosas que me sirvieron para poder terminar. Los mail de Ma Antonieta pidiéndonos que “no dejemos todo para el último momento” me incentivaron para que días antes de la entrega ya tuviera todo cerrado. Por otro lado, el trabajo de Ceci me permitió poder tener una idea para realizar la Página Web en el Word, igualmente otra vez no me pude llevar bien con los adelantos tecnológicos, el Word 2007 me superó, de todas maneras ya se vendrán otras batallas.
A pesar de todo lo positivo del trabajo, a último momento algo falló, mi cabeza siempre en las nubes olvidó que el jueves anterior a la entrega era feriado y a pesar de caminarme toda la ciudad de La Plata, no encontré nada abierto. El viernes a las mañana lo primero que hice fue ir a imprimir, pero al terminar con dicha tarea una parte del texto quedaba cortada, por esto me puse de mal humor y por lo cual llegue con esa cara triste, con bronca y hasta con ganas de llorar ese día a la cursada. La verdad que después de todo el esfuerzo realizado por el trabajo me dolió llegar con angustia y amargura al día de la entrega. Pero las palabras de Ma Antonieta, los ayudantes y mis compañeros de a poco hicieron que me ponga a pensar en lo positivo y bueno del trabajo.
Simplemente gracias a todos
Marcos Gennari
si se pudiera describir sensaciones con palabras, el amor no tendría sentdo, y no lo tendría el odio, ni la alegría de saberse triunfador, ni las angustias de ver cómo el tiempo se derrama lentamente y nos encuentra empapados de percepciones, de sentmientos y de certezas que se van volviendo pasado, constantemente..
ResponderEliminares eso mismo lo que no se puede escribir, lo que sólo se puede recordar de haber estado haciendo el trabajo final para la cursada, una materia que fue dejando como semillas en el alma, y que en el momento menos pensado, menos calculado, se dieron de frente contra la primavera, y florecieron..
la angustia de encontrarse frente a la hoja en blanco (el síndrome..), llena de ideas y llena de palabras por llenar, la elección del tema del trabajo final que sin quererlo quizas, termino siendo personal, único y primero, y no alguno de los que habían sido propuestos como velas de este barco, o como salvavidas a lo mejor..
pero al momento de la verdad, la realidad se impone, y el aniversario de la cuidad el día en que la cabeza debía estar en el trabajo para terminar una cursada, la tristeza de decir que no a una cena, el sueño acumulado (si, el cansancio se acumula, señores, aunque haya quien dice que no es así) de tomar demasiadas responsabiliades y demasiada necesidad de confanza y de autosuficiencia y de repente todos los demasiados juntos que se vuelven sensación.. he ahi lo inexplicable.
el entusiasmo de que el trabajo quedara impecable, que sea un diseño origuinalisimo aun a costa de disputar con WORD el tamaño de las imágenes, el color, la transaprencia, la disposición gráfica.. y relegar el desarrollo de los textos, fundamentales en realidad para lo propio de la cursada..
eso, sin contar el desenlace, el pánico de saber que el tiempo volvió a hacer de las suyas y se reveló contra todos mis principios de cumplir a tiempo, aunque sea lo último que haga, pero justamente por saber que es lo úlitmo y que todo se puede postergar, por el hecho de cumplir..
pero no esta vez, esta vez el tiempo y el espacio y un maldito esguince de tobillo me pusieron a prueba, prueba de la que no hubiera podido salir adelante sin la ayuda y el reconocimiento de ustedes (ustedes saben quiénes son ustedes)
como si hasta úlitmo momento, hasta el último minuto de este taller que se fue terminando así sin explicaciones, se me haya querido enseñar algo..
que nunca se está sola y nunca se puede sola..
pero es difícil de explicar con palabras.