martes, 10 de noviembre de 2009

Otra ayuda

Una ficción que se autoproclama eterna


El poder no es estático. No es una realidad dada de una vez y para siempre. Nadie puede ostentar título de propiedad sobre él. El poder es una construcción social legitimada, el reconocimiento externo de una posición de mando, de decisión. Sin esa legitimidad, pierde arraigo, se desploma. Pasa a ser una máscara sin un rostro detrás, un traje lujoso que al caer desnuda el engaño de una no-existencia.

En ocasiones, el tránsito de un estado a otro es un recorrido lento, dificultoso. En otros casos, una situación marca el quiebre, el irreversible punto de inflexión. Entonces, el poder cambia de manos de un modo imperceptible y contundente, y hasta se vuelve contra su antiguo poseedor.

Cuando en “Corazonada” la Vieja le propinó el segundo golpe a Celia, la paciencia de la joven se colmó. El dolor de una nueva trompada le hizo sentir que ya no podría seguir tolerando humillaciones. En ese momento, la sumisión se convirtió en engañosa obediencia. En silencio, Celia empezó a tejer su contraofensiva. Desde hacía tiempo contaba con elementos suficientes para instrumentarla. Pero nunca antes había tenido necesidad de pensarla. El golpe la colocó en un nuevo lugar. Sin ser plenamente consciente, su sed de revancha le agudizó el ingenio. Y con él pasó a tener el control de la situación, a ejercer el poder.

Lo mismo le ocurrió a Hop Frog. Todo parecía desarrollarse como tantas otras veces: el Rey exigiéndole ideas creativas, emborrachándolo a la fuerza para burlarse de él, los ministros festejando la falta de escrúpulos de Su Majestad. Una escena harto conocida. Hasta que su compañera Trippetta tuvo que sufrir en el propio cuerpo la violencia imperante. En ese preciso momento, la normalidad se interrumpió. A Hop Frog el golpe lo movilizó, lo hizo reaccionar. Pero no se movió. Tan sólo pensó. Unos instantes después, todos estaban haciendo lo que él les indicaba: los roles se habían modificado. Ellos creían que el enano estaba obedeciendo las órdenes que había recibido. No sabían que era él quien ahora mandaba, quien había pasado a tener el poder de conducirlos a la muerte.

Para que el brazo de hierro caiga sobre los más no alcanza con alguien que quiera ejecutarlo. También es necesario que existan otros que acepten la irreversibilidad de su condición y le permitan ser. Si esos otros se rebelan contra lo dado y toman la decisión de actuar, las cartas vuelven a echarse. Son ejemplo de esto las comisiones internas de los sindicatos que combaten a la patronal y a las propias cúpulas gremiales y las madres que, organizadas en las villas, han logrado alzar su voz para luchar contra el paco y denunciar la complicidad policial y política. En todos lo casos, con un denominador común: vencer la parálisis, dejar de ser espectadores. Cuánto más se extiende esta conducta, más retrocede el poder.

El poder se nutre del miedo, del “con ellos no se puede”. Deslegitimar esa verdad impuesta es el paso decisivo para alterar el orden “natural” de las cosas.

3 comentarios:

  1. Olvidé anotar que el texto pertenece a Walter.
    Otra burrada tecnológica y van...
    Gracias por comprender y perdonar

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Aquí estoy yo

    En el presente ensayo plasmo la idea del rol de la mujer, no solo en America Latina sino que en todo el mundo.Tomando como referencia el texto de Mario Benedetti, Corazonada


    Hace muchos años atrás y hasta hoy en día, la mujer en America Latina se la ha tratado como a un objeto de uso, por decirlo de una manera, ya que muchas veces es utilizada para realizar las tareas de un hogar algo que no está mal pero es visto como si fuera algo malo y no como un trabajo y es donde estas mujeres no son respetadas.
    El mal trato de las mujeres ocurre en todo el mundo, no solo en el continente Americano, produciendo la renovación del proyecto feminista a fines de la década de 1980 , ante los cuestionamientos de grupo de mujeres pobres, feministas de color y lesbianas.
    La mujer posé el desconocimiento de sus derechos y obligaciones, esto plantea un tema crucial para comprender las raíces de la discriminación de un importante sector de la población femenina, al cual el proceso de modernización les llegó tarde, mal o nunca.
    Son aquellas mujeres que se las ve como un objeto que “hace” , a la mujer pobre, a las que sean inmigrantes en las grandes ciudades o que hayan vivido en el campo, que tienen un nivel educativo escaso, corresponden a una clase media-baja y son discriminadas y maltratadas en forma verbal y hasta física pero no en el mayor de los casos, por las clases altas burguesas, quienes toman a las “jovencitas” para hacer los quehaceres de un hogar, como se lo puede ver en el cuento Corazonada de Mario Benedetti. Este cuenta la historia de una muchacha que encuentra su trabajo como empleada de una casa de familia burguesa, con un poder adquisitivo alto.
    Se le ordenan hacer cosas con falta de respeto y como una forma bruta de decirlas por parte de la Vieja y es donde la protagonista, Celia decide retirarse de su labor y se va a vivir a una pensión. Pero no todo termina acá, sino cuando la figura principal se casa con el hijo de la Vieja y no por venganza, ella es una persona sencilla y muy honesta, sino porque cada corazonada la hace y darse cuenta de lo que esta bien y lo que esta mal, algo que heredo de su padre.
    En este breve cuento trata de mostrar la realidad en la que hoy se vive, donde las mujeres tiene que hacerse respetar y ver, pararse frente al mundo y decir “aquí estoy yo ” y no dejarse correr por aquellas personas que se creen que tienen el poder y muchos menos por una sociedad donde los machistas siempre están.


    Saludos, Magalí

    pd: ¡Perdón por la demora!

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